miércoles, 10 de enero de 2024

Mi cuento de Navidad


Siempre que voy al cementerio voy con una especie de ilusión. Corto flores y ramas de mi jardín y las ato con un lindo moño, y cargo una botella de agua “de la casa” para poner en el florerito. A medida que avanzo por el camino lateral ya adivino desde lejos el lugar, junto a un nogal antiguo y un banco de cemento.

Voy con cuidado, tratando de no pisar la cara visible de los otros muertos. Elijo cuidadosamente el pasto, como los chicos tratando de no pisar las baldosas, o como el maniático Jack Nicholson en “Mejor… imposible”.
Llegar a la parcela y ver la lápida familiar fue un shock. Durante mucho tiempo, solo habían estado los nombres de mis abuelos, grises y erosionados por años de lluvias y soles. Esta vez ya habían agregado el de mi mamá, con unas letras negras que resaltaban sobre la piedra blanca. Y también el de mi papá, que por un error administrativo, no habían grabado en su momento, hace más de 15 años.
Mi última imagen de "ella" fue una urnita de madera cubierta de pétalos de rosa en un pozo cuadrado, aún abierto. Y hoy, ver su nombre en grandes letras negras fue el sello que reforzó la idea de que no va a estar más.
Pero este día no fui para estar triste, sino para saludar y agradecer. A ella y también a mi viejo y a mis abuelos Pa y Piti. Por cómo me cuidaron, las comidas ricas que me hicieron, los paseos, los retos, los consejos, las prohibiciones, toda la ayuda, las charlas, el ejemplo.
Y para decirle a mi vieja, que partió hace ya 3 meses, que la extraño, que me hacen falta sus rabietas, sus historias y sus tejidos. También que yo e daba cuenta de que estaba cansada, aunque creo que le hubiera gustado estar esta noche brindando con nosotros, medio cascoteada pero en casa.
Pero bueno, allá en el parque quedaron las flores y las ramas con el agua de la casa, y desde acá la recordaré esta noche en esta primera Navidad sin ella. Y cuando tiren los fuegos artificiales, que tanto le gustaban, los voy a disfrutar con doble atención, mirándolos por ella y por mí.

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